Siempre me ha gustado la Navidad...
El día 25 de diciembre es mi cumple. De pequeña me daba mucha rabia que fuera ese día porque nunca podía celebrarlo en el cole y repartir las bolsitas con caramelos. Lo solía hacer o antes o después de las vacaciones.
Sin embargo ahora me encanta... es complicado reunirse TODA la familia y ese día es muy fácil, así que celebro mi cumple con todos los míos...
Recuerdo como pasaba los días de Navidad en mi infancia...
Las navidades empezaban cuando se oían las vocecillas de los niños de San Ildefonso de fondo. En mi casa es una tradición desayunar viendo el Gordo de buena mañana...
Recuerdo el olor inconfundible del cocido de mi abuela el día de Navidad... Allí nos juntábamos todos. Y mis abuelos encantados con sus cuatro nietos. Qué tiempos aquellos. Después de comer jugábamos todos al Tabú o al Pictionary y era super diverido. A todo esto, yo siempre me ponía las pegatinas de los bombones Ferrero Rocher en las uñas, como si las llevara largas...jajaja.
A última hora de la tarde nos íbamos a la feria... Y cada Navidad contamos la misma anécdota. Cuando yo era pequeña la moda en la feria eran las muñecas chochonas. Mi padre y mi tío no se la de pasta que se dejaron jugando en la rifa de las casetas de la feria, lanzando dardos, etc... y nunca la conseguíamos... Por fin, después de muuuuuucho tiempo, nos tocó elegir y cuando llega el esperado momento salió de mi boca: - ¡Pues quiero el payasete!. Y entonces mi padre y mi tío se quedaron rotos, jejeje...
Mis abuelos nos daban las estrenas, siempre les besábamos la mano antes de recibir el dinero... y por si no teníamos bastante durante el día, también cenábamos todos juntos... ale!!...
Me acuerdo que por la tele echaban los cuentos tradicionales...
Mi vecina y amiga Ángela y yo jugábamos horas y horas y horas en su casa o en la mía...
Qué feliz fui durante mi infancia...
Desde siempre la Nochebuena se ha celebrado en casa de mis padres... Recuerdo ver trajinar por la cocina a mi madre y a mi abuela preparando todo... La mesa puesta preciosa... Con el tiempo cada vez hemos sido menos... Mi padre faltó hace 8 años, mi abuela 4 y mi abuelo el día 8 de diciembre hizo 2 años que se fue para siempre....
La tarde de Nochebuena se la pasaba sentado en una silla mirando como mi madre y yo preparábamos todo..
Bueno, y lo voy a dejar porque me entra la nostalgia y estoy más sensible de lo normal...
Y es que no me acostumbro a que sea Nochebuena y falten tres en la mesa...
No me acostumbro a no volver a oír a mi abuela llamarme "cariñete"... y a no comer su arroz con acelgas... nunca nadie lo hará como ella...
No me acostumbro a pasar por el bar de en frente de mi casa y no ver a mi abuelo tomándose su manzanilla...
Y sobre todo, no me acostumbro a echar de menos a mi padre... no puedo acostumbrarme a pensar en lo que estaría disfrutando de su nieta... Lo pienso y me entra la rabia, la tristeza.... en fin...
Este año en la mesa (o en los carros) habrán dos nuevas personitas... Y yo me he prometido a mi misma hacer de cada Navidad un momento especial... Porque siempre me han encantado y porque ahora tengo a mi niña conmigo y todo va a ser diferente... Nacho odia las navidades, mi padre se pone triste cuando llegan... así que me toca a mi mantener el espíritu navideño...






